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La sustancia: ¿qué parte de Monstro Elisasue es maquillaje y cuál es CGI?

La criatura final de La sustancia combinó un traje de látex de espuma, prótesis, especialistas y sangre física con rostros de Demi Moore animados digitalmente. Así se construyeron los planos.

Ilustração editorial dividida entre uma criatura de pele enrugada em uma bancada de maquiagem e sua versão em malha digital tridimensional diante de monitores.

Aviso de spoilers: este artículo revela el final de La sustancia (The Substance, 2024).

Monstro Elisasue, de La sustancia, no se creó por completo con maquillaje ni es una criatura hecha íntegramente por ordenador. Su cuerpo deformado, las prótesis, los movimientos y buena parte del sangriento clímax se realizaron físicamente. En cambio, el rostro de Elisabeth Sparkle, interpretada por Demi Moore, que aparece en la espalda del monstruo se creó digitalmente a partir de la actuación de la actriz. La masa que se arrastra al final también combina una marioneta construida para el rodaje con una importante labor de animación y composición digital. Los testimonios del equipo permiten distinguir cada parte.

El cuerpo de Monstro existía delante de las cámaras

Para convertir la fusión de Elisabeth y Sue (Margaret Qualley) en una criatura tangible, la directora Coralie Fargeat colaboró con Pierre-Olivier Persin, diseñador de los efectos de maquillaje y las prótesis de la película. En entrevistas con Backstage y The Credits, explicó que el voluminoso traje de Monstro se fabricó con látex de espuma, mientras que muchas otras prótesis se hicieron principalmente con silicona. Los brazos en posiciones extrañas, los pechos adicionales, los volúmenes carnosos y la silueta asimétrica formaban parte de una construcción física.

Había que ponerse el traje y moverlo. Según Persin, Margaret Qualley interpretó los primeros planos de Monstro, mientras que especialistas realizaron los planos generales. El propio artista llegó a meterse dentro del traje para mover manualmente una protuberancia de látex en uno de los efectos. Así, el movimiento de la carne no siempre dependía de una simulación por ordenador: en parte procedía de personas que manipulaban materiales reales durante el rodaje.

El peso generó problemas concretos. En el pasillo, durante la secuencia de sangre, una especialista necesitó un soporte con ruedas bajo el vestido porque el traje y el empuje del sistema que expulsaba sangre dificultaban sus movimientos. Persin también explicó que la espuma absorbía el líquido, por lo que había que impermeabilizarla, secarla y repararla entre tomas. No se trataba simplemente de añadir una criatura virtual en posproducción.

Dónde interviene el CGI: el rostro de Elisabeth en la espalda

La excepción más importante es el rostro incrustado en la espalda de Monstro. El guion ya contemplaba esa cara aterrorizada de Elisabeth, pero una cabeza de silicona no podía reproducir los matices expresivos que pedía Fargeat. Según las entrevistas de Persin con CHAOS, The Credits y AwardsWatch, los ojos, la boca y las expresiones se realizaron con efectos visuales basados en la interpretación de Demi Moore.

Persin describió el uso de fotogrametría con aproximadamente 200 cámaras para registrar el rostro de la actriz desde distintos ángulos y reconstruirlo digitalmente. La función del CGI no era reemplazar todo el cuerpo del monstruo, sino hacer que una interpretación humana pareciera atrapada en una superficie protésica. La estructura física y la cara animada digitalmente comparten el mismo plano.

En un reportaje de Scott Roxborough, publicado originalmente en The Hollywood Reporter y consultado a través de su republicación en Yahoo, el supervisor de efectos visuales Chervin Shafaghi señaló otra dificultad: el rostro digital debía parecer tan húmedo y grueso como el látex real. Su equipo en Noid estudió el aspecto de la glicerina aplicada a las prótesis y rehízo la textura digital hasta integrarla con la criatura física. En este caso, el CGI tenía que reproducir las imperfecciones del efecto práctico, no eliminarlas.

La sangre y la composición de los planos también combinaron técnicas

El baño de sangre del clímax se preparó con dispositivos y líquido reales, pero las imágenes definitivas también necesitaron intervenciones digitales. Persin contó a AwardsWatch que hubo que borrar elementos verdes en posproducción. En The Credits, describió el brazo auténtico de una especialista colocado ante una superficie verde para poder tratar después el plano. Sería incorrecto afirmar que toda la sangre es CGI, pero también lo sería asegurar que las tomas acabadas prescindieron totalmente de la composición digital.

Una escena anterior, cuando Sue sale por la espalda de Elisabeth, ayuda a entender el método del equipo. Dos cuerpos de silicona fueron manipulados con cables y a mano desde debajo de un decorado elevado para mostrar cómo se abría la piel. Persin documentó este trabajo de marionetas. No hay que confundirlo con el CGI específico del rostro de Monstro, pero sí demuestra la preferencia de la producción por filmar materiales reales siempre que fuera viable.

¿Y el rostro que se arrastra al final?

La última masa, denominada por el equipo Blob o Blub, es donde el trabajo digital cobra todavía más importancia. Persin explicó a The Credits que su equipo construyó una marioneta de silicona, la movió con cuerdas y filmó una referencia física. También fue necesario incorporar la actuación de Demi Moore para conseguir llantos, gritos y expresiones que una marioneta por sí sola no podía reproducir.

Shafaghi detalló que el equipo de efectos visuales escaneó la marioneta, desarrolló su movimiento digital, incluida la animación mediante fotogramas clave, y utilizó una captura volumétrica de la interpretación de Moore. Su testimonio subraya que buena parte de la imagen final del Blob se realizó por ordenador, aunque el diseño y la referencia táctil procedían de la pieza física. Las dos entrevistas describen fases distintas de un mismo proceso, no versiones incompatibles de cómo se creó el efecto.

¿Práctico o digital? Así se construyó el clímax

ElementoBase físicaIntervención digital documentada
Cuerpo de MonstroTraje de látex de espuma, prótesis, intérpretes y movimiento manualAjustes y composición en determinados planos, sin pruebas de reemplazo íntegro del cuerpo
Rostro de Elisabeth en la espaldaEstructura protésica que soportaba el efecto facialReconstrucción y animación de la actuación de Moore, integradas con la textura de la prótesis
Sangre y brazo en el pasilloDispositivo de sangre, especialista y traje físicoEliminación de elementos verdes y composición
Blob del finalMarioneta de silicona construida y manipulada en el platóAnimación y composición extensas que incorporan la interpretación de Moore

En una entrevista con CHAOS, Persin estimó que aproximadamente el 80 % de los efectos de la película eran prácticos. Es una aproximación profesional, no un recuento auditado plano por plano del monstruo. La conclusión demostrable es más concreta: La sustancia utiliza materiales físicos para dar volumen, peso y textura a su horror, mientras que los efectos digitales resultan decisivos para la expresividad de Elisabeth y para integrar aquello que no podía completarse solo delante de la cámara.

Fuentes y referencias

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