Cómo Jumanji se convirtió en un videojuego
Jumanji: Bienvenidos a la jungla (2017) es una secuela de la película de 1995, no una nueva versión. El juego mágico pasa de ser un tablero a convertirse en videojuego, pero conserva su capacidad de atrapar jugadores y cambiar vidas. Cuatro estudiantes entran en la selva como avatares adultos y deben completar una misión para regresar a casa.
Aviso: a continuación hay spoilers de la historia y el final de ambas películas.
Del tablero a la consola: el comienzo
En el primer Jumanji, Alan Parrish permanece atrapado en el mundo del tablero durante 26 años. En Bienvenidos a la jungla, la nueva aventura comienza en 1996: Alex Vreeke recibe el juego, no se interesa por el tablero y descubre una versión electrónica. Al jugar, desaparece. Años después, cuatro estudiantes encuentran la consola mientras cumplen un castigo escolar.
Spencer, Fridge, Bethany y Martha eligen personajes y son transportados al juego. A diferencia de la aventura de 1995, en la que los peligros del juego invadían la ciudad, ahora son los participantes quienes entran en el entorno de Jumanji.
Los jugadores y sus avatares
Spencer se convierte en el aventurero Dr. Smolder Bravestone, interpretado por Dwayne Johnson. Fridge pasa a ser el especialista Franklin Finbar, interpretado por Kevin Hart. Bethany adopta la apariencia del profesor Shelly Oberon, encarnado por Jack Black, y Martha se transforma en la luchadora Ruby Roundhouse, interpretada por Karen Gillan.
El cambio de cuerpos es esencial: cada jugador debe manejar capacidades y limitaciones muy distintas a las de su vida fuera del juego. Además, cada avatar cuenta con tres vidas, lo que aumenta el peligro de equivocarse.
La misión, Alex y la conexión con Alan Parrish
El guía Nigel explica que deben devolver la joya Ojo del Jaguar a su estatua y pronunciar Jumanji para levantar la maldición relacionada con Van Pelt. Entre ataques de animales, enfrentamientos y la búsqueda de la joya, el grupo conoce a otro jugador: Alex, cuyo avatar es el piloto Jefferson Seaplane McDonough.
Alex desapareció en 1996 y llevaba años atrapado. Su refugio en la selva ofrece un vínculo directo con la película anterior: es un lugar asociado con Alan Parrish. Esta referencia confirma la continuidad con el personaje de Robin Williams sin convertirlo en protagonista de la cinta de 2017.
Cómo termina Jumanji: Bienvenidos a la jungla
Cerca del final de la misión, Alex pierde su última vida, pero Bethany logra salvarlo al entregarle una de las suyas. El grupo se enfrenta a las fuerzas de Van Pelt y devuelve la joya a la estatua. Tras completar la misión, los cuatro adolescentes regresan a la escuela con sus cuerpos originales.
Alex no reaparece como adolescente junto a ellos: volvió a su propio tiempo, en 1996, y pudo continuar con su vida. En el presente, los jóvenes conocen a Alex adulto, que tiene una familia; llamó Bethany a su hija en homenaje a la chica que lo ayudó. Los amigos deciden destruir la consola para evitar otra partida.
Qué conecta las películas de 1995 y 2017
Ambas películas comparten el mismo juego sobrenatural, la ciudad de Brantford y una conexión narrativa con Alan Parrish. Las dos exploran la desaparición de alguien durante años y las consecuencias de terminar una partida. La inversión principal está en el formato: en 1995, el tablero libera amenazas en el mundo real; en 2017, el videojuego transforma a los jugadores en personajes y los introduce en la selva.
Por eso, Bienvenidos a la jungla funciona como una secuela con nuevo reparto y otra presentación de las reglas, no como una repetición de la historia de Alan.





